Paraguay llega a esta semana con mejores expectativas de crecimiento, inflación contenida y mayor actividad en sectores exportadores. Para el inversionista, la pregunta empieza a desplazarse de “por qué Paraguay” hacia “dónde existe capacidad real para ejecutar, escalar y sostener una inversión”.
La edición del 28 de septiembre pone el foco en cuatro señales para el inversionista: crecimiento con menor inversión fija, financiamiento público pendiente de ejecución, una fuerte demanda por Bonos del Tesoro y el regreso del superávit comercial.
La inversión pública crece 19,3%, mientras el déficit acumulado alcanza 1,7% del PIB; el mercado de valores mueve G. 13,4 billones y busca mayor diversidad. Forestal, textil e industria muestran la misma señal: las oportunidades existen, pero su calidad dependerá de infraestructura, financiamiento, certificación, productividad y capacidad de convertir ventajas iniciales en negocios sostenibles.