Paraguay llega a esta semana con mejores expectativas de crecimiento, inflación contenida y mayor actividad en sectores exportadores. Para el inversionista, la pregunta empieza a desplazarse de “por qué Paraguay” hacia “dónde existe capacidad real para ejecutar, escalar y sostener una inversión”.
La maquila ya supera los USD 1.000 millones exportados en ocho meses y confirma una nueva escala industrial. Energía y tecnología abren oportunidades adicionales, pero obligan a mirar más allá de la abundancia eléctrica: capacidad de red, localización, talento y valor que permanece en Paraguay serán determinantes.
La inversión pública crece 19,3%, mientras el déficit acumulado alcanza 1,7% del PIB; el mercado de valores mueve G. 13,4 billones y busca mayor diversidad. Forestal, textil e industria muestran la misma señal: las oportunidades existen, pero su calidad dependerá de infraestructura, financiamiento, certificación, productividad y capacidad de convertir ventajas iniciales en negocios sostenibles.